4 Consejos Para Escribir Tu Primera Novela

 

 

Así que quieres empezar a escribir una novela, felicitaciones. Es una gran experiencia llena de soledad, desprecio personal, frustraciones, páginas en blanco y… ¿ya dije soledad? Pero al final, cuando por fin has acabado ese primer manuscrito, y lo tengas en tus manos, y lo puedas leer… de nuevo (porque durante los últimos meses no habrás hecho nada más sino leer ese jodido libro), una vez todo eso haya terminado, te vas a dar cuenta cuan poco valió la pena. Que horrible escritor eres. Sin talento alguno ¿qué diablos estabas pensando? Pero no te preocupes, eso le ocurre a todo escritor. Incluso a los grandes. Ningún escritor se siente satisfecho con su propia obra, lo que puede llegar a ser una buena cualidad; nos obliga a esforzarnos hasta el máximo y dar el cien por ciento. Pero también hace difícil ese momento cuando debemos dejar de corregir el manuscrito y simplemente permitirle ser.

Y a pesar de todo es una labor gratificante.

En fin.

¿Por dónde empezar cuando se quiere escribir una novela?

Depende de lo que tengas. Hay quienes tienen toda la historia planeada en su cabeza lo único que les hace falta es decidirse a sentarse y escribirla. Y hay aquellos que no tienen idea qué van a escribir, ninguna idea o noción alguna, sólo saben que tienen el deseo de hacerlo.

  1. Escribe sobre lo que te apasiona

Puede que estén de moda las novelas eróticas donde la prosa es sólo un estorbo para el coctel de sexualidad y portadas de pectorales y abdominales que te esperan. O las historia juveniles de distopias imperialistas. Pero no tienes que escribir sobre eso o cualquier otra cosa que sea popular en el momento. Es cierto que la literatura es un mercado, pero es principalmente un arte. Vale la pena únicamente cuando se es honesto y cuentas la historia que tienes atrapada dentro de ti ¿qué importa si no son populares las novelas de cerdos que son modelos por la mañana y villanos por la noche? Si ésa es la novela que tu autor interno quiere contar, escríbela.

En mi opinión, lo que sería una pena es renegar de lo que conoces y te gusta a favor de otras cosas sólo porque te parece que impresionarás más a los amigos, la familia y los demás escritores que conoces. Tan erróneo es eso como dedicarse a conciencia a algún género o clase de narrativa sólo para ganar dinero.

 Mientras Escribo, Stephen King.

En su libro Plot and Structure, James S. Bell nos habla sobre el autor William Saroyan quien escribía, según dicen, con tal pasión que su alma se desbordaba en la página. “Es por eso que la obra de Saroyan es tan fresca. No se conformó con el viejo consejo: escribe lo que sabes. Él descubrió que la clave para ser original es: Escribe quien eres”

En un intento de ayudar a encontrar nuestra voz interna, Bell nos da una lista de preguntas personales para despertar a nuestro autor interno:

  • ¿Qué es lo que más te importa en este mundo?
  • Si pudieras escribir tu propio obituario ¿qué querrías que dijera?
  • ¿A qué le temes más?
  • ¿Qué tres momentos de tu infancia ayudaron a que te convirtieras en la persona que eres hoy?

Entre otras.

Escribir es un arte y arte es expresar quién eres.

 

 

 

 

 

  1. Usa tu experiencia

También puedes usar tu propia experiencia para enriquecer tu historia: trabajos que hayas tenido, viajes que hayas hecho. Recopila esas anécdotas que te dieron qué contar en el pasado y guárdalas como un tesoro; puede que en un futuro hagan parte de tu obra.

Es necesario tener experiencias, conocer mundo y gente. Escuchar y mirar atentamente, porque puedes agarrar una buena historia, o un detalle, de repente.

El autor Chuck Palahniuk, por ejemplo, llevaba pacientes terminales a grupos de apoyo durante su época como voluntario. Dicha experiencia la incorporó en aquella novela que lo convertiría en un escritor reconocido y de culto, El Club de la Lucha, que tuvo a su vez una adaptación cinematográfica.

En mi primera novela usé mi experiencia como recepcionista en un gimnasio, aprovechando unas cuantas vivencias que recopilé en mis pocos pero largos meses realizando aquella labor. Reviví aquellas emociones (tedio más que nada) y detalles que recordaba y las incorporé en mi narrativa.

Conocer un trabajo a fondo, sus detalles y hechos curiosos, es una buena herramienta.

A la gente le encanta leer sobre el trabajo; no sé por qué, pero es así. Si eres fontanero y te gusta la ciencia ficción, plantéate escribir una novela sobre un fontanero en una nave espacial o en otro planeta.

Mientras Escribo, Stephen King.

Ahí tienen al famoso John Grisham, quien usa su experiencia como abogado y político en sus novelas de suspensos judiciales.

  1. Planéa

Bueno, tienes el deseo de escribir, que es lo más importante ¿qué sigue? En mi caso me gusta planear escribiendo un outline de mi novela en donde escribo las ideas principales de la historia, personajes y eventos. No tiene que ser detallado ni decir todo lo que ocurrirá, por supuesto. Ni el mismo escritor sabe bien todo lo que ocurrirá en su novela y eso hace parte de la belleza de esta labor. Uno mismo se asombra de las cosas que parece se escriben de la nada cuando estás en la zona, cuando te pierdes en tu propia narrativa y tus manos no alcanzan a escribir todo lo que se te pasa por la cabeza. Aquellas partes tienden a ser las mejores de una novela.

Pero las ganas de escribir no vienen esporádicamente siempre. Hay que programarse, tener un horario o sesiones fijas para tu escritura. Muchos dicen que debes escribir todos los días, yo digo que es bueno reposar por lo menos un par de días a la semana. No necesariamente tienes que escribir, puedes estar pensando en tu historia y mejorándola en tu cabeza, redactar ciertas ideas que se te ocurran, o revisar aquello que ya hayas escrito. Lo importante es mantenerse involucrado siempre con la novela hasta por lo menos terminar el primer manuscrito, después tómate unas vacaciones, y vuelve a leerla con ojos frescos para editarla.

4. Lee

Un punto clave, indispensable para todo autor, es no dejar de leer. Lee siempre, cuando puedas. Busca nuevos autores, intenta con otros géneros. Leer brinda las herramientas que necesitas para escribir, no sólo te muestra un universo de diferentes estilos, también te educa en gramática y vocabulario.

Si quieres ser escritor, lo primero es hacer dos cosas: leer mucho y escribir mucho. No conozco ninguna manera de saltárselas. No he visto ningún atajo. Me parece increíble que haya gente que lea poquísimo (o, en algunos casos, nada), pero escriba y pretenda gustar a los demás.

Mientras Escribo, Stephen King.

Estos son algunos de los consejos que espero les ayuden así sea un poco a escribir una historia que los complazca. Por supuesto, hay muchos más puntos que no he tocado: ¿Escribir en primera persona? ¿O en tercera? ¿¿¿¿O en segunda???? ¿Cómo iniciar la historia? ¿Cómo terminarla? ¿Nombrarla?

Aspectos importantes que hay que considerar con cuidado antes de empezar a escribir. Espero poder hablar sobre ello en un futuro.

Sigan leyendo y sobretodo, sigan escribiendo.

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